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Videoportero con monitor interior

Por tipo de vivienda

Videoporteros para vivienda unifamiliar y chalet

Elegimos videoporteros para casas, chalets y adosados, donde una placa de calle habla con uno o varios monitores y abre la puerta o el portón. Aquí lo que manda es la distancia, cuántas plantas hay, el cerradero y la cobertura en la entrada.

Introducción

La configuración más equilibrada para una casa

Para la mayoría de casas recomendamos un kit completo de 2 hilos con monitor, apertura y WiFi opcional. Es sencillo de usar dentro de casa y, cuando lo necesitas, te deja contestar desde fuera.

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En una casa o un chalet importa tanto el recorrido como las funciones. Mide la distancia entre la placa, el alimentador y cada monitor, y decide si quieres atender desde una planta o desde varias. Para una cancela lejana, la sección del cable y los límites del fabricante pueden pesar más en la compra que la resolución de la cámara.

Si tienes puerta peatonal y portón, confirma cuántas salidas trae el equipo y si van por relé o con tensión directa. Un videoportero WiFi te facilita contestar fuera de casa, pero conviene mantener el monitor y la apertura en local para que el acceso principal no dependa solo del router o de una app.

Casi siempre te vale un kit de una vivienda: placa con cámara, monitor interior (o dos, si hay varias plantas) y conexión al abrepuertas o al motor del portón. Si quieres contestar desde el móvil, que lleve WiFi.

Para casas de dos plantas hay kits con dos monitores. Comprueba que puedas atender la llamada desde los dos, porque no siempre se puede.

Entiende la categoría

Las configuraciones principales

Una planta

Con una placa y un monitor bien puesto suele bastar; el WiFi añade atender desde fuera.

Varias plantas

Dos monitores o pantallas ampliables te evitan cruzar la casa cada vez que llaman.

Puerta y portón

Algunos equipos traen dos salidas; comprueba contactos, tensión y la distancia hasta cada acceso.

Elige con criterio

Qué comprar según tu situación

Situación 1

Casa de una planta

Un kit equilibrado con monitor y app cubre casi todo.

Por qué esta elección

En una vivienda de una sola altura, un único monitor junto a la entrada o el salón cubre casi todo, y la app del móvil se ocupa del resto. El EZVIZ CP5 reúne lo que suele hacer falta en una casa: placa con cámara 1080p y 134° de ángulo, monitor táctil de 7 pulgadas, apertura por monitor, app o RFID con dos tarjetas incluidas, y grabación en microSD de hasta 512 GB. Por encima de esto, la mejora suele ser solo de imagen.

Ver recomendación general →
Situación 2

Vivienda de dos plantas

Prioriza dos monitores o que se pueda ampliar.

Por qué esta elección

Cuando la casa tiene dos alturas, conviene tener una pantalla en cada una o un kit que permita añadir la segunda más adelante. El Honmidatek KW02 ya viene con dos monitores táctiles de 7 pulgadas y una placa, sobre bus de 2 hilos y con WiFi de doble banda. Si eliges otro kit, revisa en el manual cuántos monitores admite, si el alimentador da corriente para todos y si se cablean en paralelo o en cascada, porque eso decide por dónde pasa el cable.

Ver kit de dos pantallas →
Situación 3

Puerta sin cable

Un videotimbre a batería vigila, aunque no siempre abre.

Por qué esta elección

Si a la puerta no llega ningún cable y no quieres obra, un videotimbre a batería te da imagen, avisos en el móvil y conversación desde el primer día. Se instala con tornillos o adhesivo y se conecta al WiFi de 2,4 GHz, así que mide la cobertura en la cancela antes de comprar. Lo habitual es que no abra la cerradura por sí solo: si más adelante quieres apertura, tendrás que pasar un cable o recurrir a un kit con monitor y salida de cerradero.

Ver opciones sin cables →
Situación 4

Máxima resolución y acceso

Los 4K y los biométricos son para necesidades más exigentes.

Por qué esta elección

El EZVIZ HP7 Pro sube a 4K con un monitor táctil de 8 pulgadas y siete formas de entrar: rostro, palma, PIN, tarjeta RFID, código QR para visitas, monitor y app. El reconocimiento biométrico se procesa en el propio aparato. Mantiene la instalación de 2 hilos, pero pide un montaje más cuidado y su precio es claramente superior. Compensa si de verdad vas a usar la biometría y el 4K, por ejemplo en una vivienda con mucho trasiego de personas autorizadas.

Ver opción avanzada →

Antes de comprar

Cómo dimensionar el sistema de un chalet

La distancia y los accesos pesan tanto como la cámara.

  1. Recorrido de cableMide la distancia real entre la placa, la fuente y los monitores.
  2. Número de pantallasDecide desde qué plantas quieres contestar y abrir.
  3. Puertas a controlarDistingue el cerradero de la puerta y el motor del portón.
  4. Cobertura exteriorComprueba el WiFi en la placa si vas a usar app.
  5. Protección climáticaMira el IP, la visera y si le va a dar la lluvia o el sol de lleno.
  6. EncuadrePon la cámara a buena altura y bien orientada.

Preguntas frecuentes

Dudas sobre videoporteros para vivienda unifamiliar y chalet

Compatibilidad, instalación y funcionamiento, aclarados antes de que elijas.

¿Cuántos monitores necesito?

En una casa de una planta suele bastar con un monitor cerca de la entrada o del salón. En casas de dos plantas, o cuando el despacho o la cocina quedan lejos, un segundo monitor evita bajar corriendo cada vez que llaman. Hay kits que ya vienen con dos pantallas, como el Honmidatek KW02, con una placa y dos monitores táctiles de 7 pulgadas. Si el kit tiene WiFi, la app del móvil puede hacer de segunda pantalla dentro de casa, aunque depende de que el móvil esté a mano y conectado. Antes de comprar un monitor extra para un kit que ya tienes, confirma en el manual cuántos admite el sistema y si el alimentador da corriente para todos. Y piensa bien dónde lo vas a poner, porque cada monitor necesita su cable hasta el bus.

¿Puede abrir puerta y portón?

Solo si el kit trae dos salidas de apertura o un relé adicional, y si las dos son compatibles con tus mecanismos. Lo habitual en una vivienda unifamiliar es tener una puerta peatonal con cerradero eléctrico y un portón de coches con su propio motor. El cerradero suele ir conectado a la salida de la placa; el motor del portón, en cambio, normalmente se activa con un contacto libre de tensión, como el que da un relé conectado a la entrada de pulsador de su cuadro. Antes de comprar, mira en la ficha si el kit indica dos salidas o apertura de cancela, y revisa los bornes en el manual. Si solo tiene una salida, puedes abrir la puerta con el videoportero y el portón con su mando de siempre, o añadir un relé compatible.

¿Qué distancia admiten los cables?

Depende del modelo y de la sección del cable, así que la cifra buena es la del manual de tu kit. Los fabricantes publican una tabla con la distancia máxima entre la placa y el monitor según la sección del conductor: cuanto más grueso es el cable, más metros aguanta sin perder imagen ni fuerza en el abrepuertas. En una vivienda unifamiliar es fácil que la placa esté en la cancela, a bastantes metros de la casa, y ahí aparecen los problemas: imagen con interferencias, audio que se corta o un cerradero que no llega a abrir. Si el recorrido es largo, usa un cable de la sección recomendada, mejor de pares trenzados, y evita que vaya por el mismo tubo que los cables de corriente, que meten ruido en la señal.

¿Hace falta WiFi?

No para un kit local. Un videoportero cableado funciona sin red: suena la llamada, ves quién es en el monitor, hablas y abres la puerta. El WiFi solo hace falta si quieres recibir los avisos en el móvil, ver la entrada cuando no estás o abrir desde la app, por ejemplo para dejar pasar a un repartidor o a alguien de la familia. En una casa con jardín, el punto delicado es la cobertura. En los kits de 2 hilos con WiFi la conexión suele ir en el monitor de dentro, cerca del router, y la placa sigue unida por cable, lo que evita muchos problemas. Si el modelo que te interesa conecta la placa exterior por WiFi, mide la señal en la cancela antes de comprar, porque a esa distancia el router de casa se queda corto.

¿Dónde se coloca la placa?

Como referencia, a una altura de entre 1,50 y 1,60 metros desde el suelo hasta la cámara, que es donde suele quedar bien encuadrada la cara de un adulto. A partir de ahí, ajusta según tu entrada: si llegan a menudo niños o personas en silla de ruedas, o si la cámara tiene un ángulo muy amplio, puede compensar bajarla un poco. Evita que le dé el sol de frente o que quede a contraluz, porque la imagen se quema, y protégela de la lluvia directa aunque tenga protección IP65. Comprueba también qué graba: en una casa es fácil que la cámara enfoque la acera o la calle, y para cumplir la normativa de protección de datos conviene limitar el encuadre a tu entrada. En nuestra guía de instalación tienes el paso a paso.